Llega el buen tiempo, el sol y el calor. Y con ellos, las prendas ligeras y cortas, el bañador, el bikini y, en definitiva, la exposición más evidente de nuestro cuerpo. Es una época perfecta para disfrutar de las actividades sociales al aire libre, las terrazas con amigos, la playa o la piscina.

No obstante, la primavera y el verano suelen ser periodos del año complicados para nuestra seguridad y autoestima. Muchas veces nos cuesta mostrar nuestras piernas con satisfacción y tendemos a dilatar la exhibición de nuestros muslos.

La culpable de todo ello suele ser la celulitis, que observamos como un problema antiestético. Pero, ¿qué opciones tenemos para combatir la celulitis? ¿Qué podemos hacer para paliar sus efectos en nuestra piel? ¿Existen tratamientos efectivos que nos ayuden a eliminar la celulitis y disfrutar de unas piernas suaves y definidas?

Pero, ¿qué es la celulitis?

La celulitis, popularmente conocida también como “piel de naranja”, es una alteración que se desarrolla en la capa más superficial respecto a las tres capas de grasa que componen nuestra piel: en la llamada hipodermis.

Se trata de la acumulación de tejido “graso” o adiposo que forma nódulos de grasa, agua y toxinas. Ello genera la aparición de bultos o pequeños hoyos que generalmente suelen localizarse en tres áreas problemáticas de nuestro cuerpo: glúteos, muslos y caderas.

Es importante destacar que la celulitis no se trata de un exceso de grasa per se, sino de una distribución del tejido graso en tabiques. Lo cual provoca que la piel esté “traccionada” y forme esos hoyuelos.

¿Quiénes tienen más probabilidades de sufrir celulitis?

Las mujeres suelen ser más propensas que los hombres a padecer celulitis. Lo cual no quiere decir, insistimos, que los hombres no puedan manifestarla. En los varones, suele presentarse con más frecuencia en la zona abdominal. Y, cuando esta aparece, puede hacerlo en una escala de grados: de más intensa o prominente a menos.

Una dieta equilibrada y el ejercicio físico habitual no tienen por qué ser garantía de éxito asegurado en nuestra lucha contra la celulitis. De hecho, existen factores genéticos (e incluso otros condicionantes como el estrés o la falta de descanso) que dificultan la prevención o el tratamiento de este trastorno subcutáneo.

Un mito curioso que merece la pena derribar es que el sobrepeso es la causa principal de la aparición de la celulitis. Esto es falso. La “piel de naranja” puede presentarse en cuerpos delgados e, incluso, en mujeres que practican ejercicio.

La celulitis es, desgraciadamente, muy democrática: afecta a prácticamente al 90% de la población femenina, en mayor o menor medida.

¿Cuáles son los factores que favorecen la presencia de celulitis?

Como comentábamos anteriormente, la predisposición genética, el estrés o la falta de sueño reparador son algunas de las causas del empeoramiento en la aparición excesiva de celulitis.

Otros factores perniciosos son el tabaco, el alcohol, una hidratación insuficiente (beber agua es mucho más importante de lo que imaginamos), una alimentación pobre en nutrientes esenciales y basada en productos procesados y grasas saturadas o un excesivo sedentarismo.

No obstante, nunca hablamos de factores determinantes de forma infalible. Puesto que, tal y como anticipábamos, la celulitis puede aparecer en los cuerpos de mujeres deportistas, por ejemplo.

¿Cuándo son más propensas las mujeres a tener celulitis?

Tal y como hemos adelantado, las mujeres son más propensas que los hombres a sufrir este tipo de alteraciones en sus tejidos.

Esto tiene una explicación muy lógica en el organismo. Las mujeres almacenan mayor cantidad de grasa porque ésta se organiza en cámaras verticales. Mientras que, en los hombres, esta grasa se distribuye en unidades pequeñas y diagonales, lo que se traduce en una menor acumulación de la grasa y en su mejor distribución.

La celulitis puede brotar prácticamente a cualquier edad. Aunque su presencia suele ser mucho más habitual a partir de la adolescencia en adelante.

En periodos en los que las alteraciones hormonales son más pronunciadas, como por ejemplo en la pubertad, premenopausia o en el embarazo, puede ser más frecuente. Sin embargo, como dato curioso cabe señalar que en algunas mujeres, durante la lactancia materna, esta celulitis puede desvanecerse o paliarse notablemente.

La liposucción no es un tratamiento para eliminar la celulitis

Es importante aclarar en este punto que la celulitis no puede tratarse mediante aspiración. Por lo tanto, la liposucción no es un tratamiento efectivo para acabar con la celulitis.

La liposucción es una técnica quirúrgica altamente eficaz para luchar contra la lipodistrofia: esto es, un exceso de crecimiento del tejido graso.

Lo que es necesario para pulir el aspecto de esos hoyuelos que afean, principalmente, la zona de nuestros mulos y glúteos, es aplicar tratamientos que mejoren la circulación en el tejido.

Tratamientos efectivos para combatir la celulitis

Gracias a tratamientos de infiltración subcutánea o inyectables como la mesoterapia o el revolucionario ALIDYA, podremos combatir la celulitis con resultados excelentes.

En la mesoterapia se infiltran diferentes tipos de sustancias con efecto drenante, circulatorio, lipolítico o reafirmante. Las sustancias aplicadas para mejorar la celulitis pueden dividirse de la siguiente forma según su cometido:

  • Lipolíticas: reducen los nódulos de grasa.
  • Drenantes: eliminan la retención de líquidos .
  • Activadoras del sistema circulatorio: dado que la mala circulación es una de las causas de la celulitis.
  • Reestructuradoras del tejido conectivo.
  • Tonificadoras: mejoran el tono de la piel. Esto se consigue mediante la inyección de sustancias tensoras y que facilitan la formación de colágeno (hidroxiapatita de calcio y silicio, por ejemplo).

Por otro lado, la revolución de la fórmula ALIDYA ha supuesto un antes y un después en los tratamientos para combatir la celulitis. Se trata del primer dispositivo inyectable específicamente indicado para la prevención y tratamiento de la celulitis.

ALIDYA consiste en un inyectable que se introduce en el tejido graso, produciendo una mejora evidente al disminuir la acidez que está presente en estos tejidos. Se provoca, por tanto, una alcalinización del tejido. Y esto se traduce en una corrección de la celulitis a medida que avanzamos en la aplicación del tratamiento.

Mejora el drenaje y la eliminación de elementos tóxicos extracelulares, aporta sustancias que sirven para la reestructuración celular y normaliza la fisiología de las células grasas. Podríamos resumirlo todo ello en que disuelve los tejidos tóxicos realizando una suerte de “efecto quema grasa”.

Algunas de las ventajas más evidentes del tratamiento que supone ALIDYA:

  • Disuelve la grasa acumulada.
  • Es indoloro.
  • Reduce el volumen y produce un efecto alisador en la piel.
  • Activa la circulación sanguínea.
  • Elimina líquidos y toxinas.
  • No requiere hospitalización.

Sin embargo, es fundamental señalar que todos los tratamientos inyectables son lentos. No existen las fórmulas milagrosas que acaben con los defectos en una única sesión. Normalmente, en el caso de ALIDYA, se realizan unas siete sesiones semanales de media.

¿Tienes dudas sobre cuál es el tratamiento más adecuado para combatir tu celulitis? Ponte en contacto con nosotros. Te daremos el asesoramiento personalizado que necesitas para sentirte bien en tu piel.