Sin duda el abdomen es una de las partes de nuestro cuerpo que más nos preocupa a nivel estético. Tanto hombres como mujeres tenemos una importante fijación por esta zona del organismo y queremos que esté bien definida y esbelta, pero no siempre logramos este objetivo…

Con el paso del tiempo la grasa tiende a acumularse en torno a la tripa (más en el caso de los hombres) y nos resulta cada vez más complicado acabar con ella y lucir un vientre plano.

El dúo de todos conocido: dieta y ejercicio, a veces no puede ser suficiente y necesita de aliados que faciliten el trabajo. Hoy te hablamos de dos de los tratamientos más conocidos y que mejores resultados nos aportan: la liposucción y la abdominoplastia.

¿Qué conseguimos gracias a la liposucción?

La liposucción es una cirugía que se enfoca en eliminar y extraer la grasa localizada de las diferentes partes del cuerpo. Cartucheras, glúteos, piernas, rodillas, brazos… Puede actuar en prácticamente todas las zonas más importantes de acumulación de grasa, incluyendo, como no, también el abdomen.

Su función, por decirlo de alguna forma, es “esculpir” el cuerpo. Dándole forma gracias a la eliminación de la grasa en las zonas más conflictivas de nuestra figura. Misión que consigue sin dejar cicatrices visibles, de forma rápida y segura y con resultados definitivos.

¿Cómo se consigue extraer esta grasa gracias a la liposucción? El procedimiento se realiza a través incisiones mínimas en la piel (menores de 5 mm de longitud) para la posterior introducción de unas pequeñas cánulas que, a través de la succión, nos permiten eliminar los adipocitos grasos que tanto nos preocupan y recuperar el contorno deseado.

¿Qué conseguimos gracias a la abdominoplastia?

Un punto que no hemos mencionado anteriormente es que para que una liposucción pueda tener el éxito deseado nuestra piel se debe encontrar en buen estado, pues tras la aspiración de la grasa corporal será necesario que se readapte a la nueva forma de nuestro cuerpo.

Para los casos en los que la piel no está firme y además de grasa no encontramos con una cierta flacidez, es para los que está pensada la abdominoplastia. Esta cirugía nos permitirá una remodelación completa del abdomen, eliminando el exceso de grasa y la piel sobrantes, lo que nos permitirá reafirmar en consecuencia la pared muscular.

¿Cómo conseguimos este objetivo? En quirófano realizamos unas pequeñas incisiones distribuidas en la zona baja del vientre para la extracción del exceso de grasa (con el uso de cánulas como en el caso de la liposucción). Posteriormente, procedemos a tensar la musculatura y a eliminar la piel sobrante, dejando el vientre definido, sin flacidez y sin cicatrices visibles. 

Principales diferencias entre liposucción o abdominoplastia

Como ya has podido comprobar con la explicación que hemos realizado de ambas cirugías son procedimientos que tienen como finalidad conseguir un vientre plano, pero que están orientados a casos de pacientes distintos.

Ambos procedimientos tienen en común la extracción de la grasa sobrante, pero la abdominoplastia es un procedimiento integral orientado a remodelar la zona abdominal, incluyendo la reconstrucción y eliminación de los pliegues de piel sobrante.

Para entenderlo mejor podemos decir que la liposucción es un tipo de cirugía más general y que nos permite eliminar la grasa sobrante y moldear el cuerpo de la manera deseada; mientras que la abdominoplastia es un tipo de cirugía más específica dirigida a perfeccionar y modelar de manera más detallada el vientre.

¿Qué es mejor? Liposucción o abdominoplastia

No existe una operación ni mejor ni peor, su aplicación dependerá de las necesidades de cada paciente. 

Como antes hemos aclarado si la calidad de la piel del paciente es buena y no existe flacidez además de grasa localizada, solo hará falta el uso de la liposucción para conseguir el objetivo de abdomen firme y definido. En cambio, si, al contrario, la persona presenta signos de flacidez abdominal la liposucción estará desaconsejada y será necesario un tratamiento más completo, a través de la abdominoplastia.

Tenemos que aclarar que ninguno de los dos tratamientos está orientado a combatir la obesidad o a la pérdida de peso. Al extraer la grasa se reducen kilos, sí, pero no son tratamientos de adelgazamiento. Son formas de combatir la grasa localizada resistente a la dieta y el ejercicio y a moldear la figura. Para ese objetivo existen otros métodos que se pueden aplicar y que tienen una orientación muy distinta.

¿Por qué tratamiento me decido?

El tratamiento más indicado dependerá de tus necesidades particulares. Para un correcto análisis y para establecer el más adecuado será necesaria una consulta médica con un profesional de la cirugía que estudie y analice tu caso concreto.

El equipo de la Dra. Castro estará encantado de ayudarte a elegir la mejor opción según tus necesidades. Si aún tienes dudas y no sabes lo que realmente te hace falta para conseguir tus objetivos no dudes en contactarnos. Estamos aquí para ti.