La cuenta atrás ya ha empezado. Y no somos exageradas: realmente ya faltan muy pocos meses para que nos desprendamos de los pantalones largos, las medias tupidas y los tejidos más gruesos. Y eso ya sabemos lo que significa: dejar expuestas nuestras piernas.

Por ello, el invierno es la época del año ideal para someternos a los mejores tratamientos para conseguir unas piernas de infarto. No solamente porque el tiempo de recuperación debe ser respetado sin excepciones para alcanzar los mejores resultados. Sino también debido a que el frío es un gran aliado contra la inflamación y el dolor; y favorece enormemente la cicatrización. Además, en invierno pasamos mucho menos tiempo al aire libre y no dejamos que la luz solar incida directamente en nuestra piel.

Muchas pacientes se preguntan: ¿una liposucción es realmente efectiva en cualquier parte de las piernas? A continuación despejamos dudas y os contamos cuáles son los tratamientos o cirugías más interesantes para esculpir muslos y piernas. ¡Empezamos!

Quitar lo que sobra: liposucción láser en muslos, rodillas y piernas    

La liposucción asistida por láser nos permite atacar lipodistrofias en áreas que antes resultaban de mucho más difícil acceso.

Como resulta lógico, hay determinadas zonas más agradecidas que otras a la hora de responder a una liposucción. En todo lo que denominamos zona troncular (flancos, espalda) y trocánter (lo que popularmente conocemos como cartuchera), debido a la calidad y al grosor de los tejidos, la extirpación de grasa localizada es muy efectiva. Esto se debe, fundamentalmente, a que la capacidad de retracción de la piel es mucho mayor.

Lo cual no quiere decir que no podamos concebir una liposucción en otras áreas de la pierna:  caras internas de los muslos, rodillas, tobillos. Sin embargo, hay que valorar cada caso en concreto, estudiando las características de la piel de cada paciente. Puesto que en estas zonas tan específicas, la piel es mucho más fina.

Las partes más declives, por debajo de la rodilla, tales como los gemelos y los tobillos (y el área alrededor de las propias rodillas) cuentan con peor circulación. El retorno venoso se ve por naturaleza mucho más dificultado. La inflamación postoperatoria durará mucho más tiempo, por lo cual se requiere de un diagnóstico profesional muy especializado.

Ahí debemos observar si realmente es tan necesario recurrir a una liposucción. O si por el contrario existen otras opciones alternativas para mejorar su apariencia. Como por ejemplo pudiera ser la mesoterapia, que consiste en la infiltración subcutánea de diferentes sustancias con efecto drenante, circulatorio, lipolítico y reafirmante.

El lifting de muslos existe, y su nombre es cruroplastia

El lifting de muslos es una cirugía verdaderamente interesante. La cruroplastia es una técnica reparadora que, por ejemplo, suele solicitarse con mucha frecuencia en personas que han sufrido una drástica pérdida de peso. Como es el caso de los pacientes que se han sometido previamente a una cirugía bariátrica o cirugía de la obesidad.

Obviamente haber pasado por una cirugía de la obesidad no es condición sine qua non para someternos a este procedimiento. Y hay muchos casos de personas a las que la cruroplastia puede ayudarles enormemente a esculpir unos mulsos más esbeltos, armonizados y estéticamente atractivos.

La finalidad de esta intervención es extirpar y/o “estirar” la piel excesiva o sobrante de la cara anterior, interna y externa de los muslos. Concretamente, una de las zonas en las que una cruroplastia puede mejorar enormemente la calidad de vida de un paciente (además de su aspecto estético), es la mencionada cara interna de los muslos.

Eliminar el tejido redundante de esta área corrige disfuncionalidades muy preocupantes. Imaginemos todos los problemas que un grave exceso de piel provoca en la cara interna de los muslos al realizar algo tan cotidiano y vital como caminar de un sitio a otro: sudoración, alteraciones cutáneas e infecciones, irritación, heridas.

Valorando la capacidad de retracción cutánea de cada paciente de forma específica, la extirpación del tejido dermograso descolgado y sobrante puede combinarse, o no, con la liposucción láser ya mencionada. El láser nos permitirá conseguir resultados muy positivos en la mejora de la elasticidad.

¿Puedo mejorar mis glúteos aprovechando una liposucción?

En muchos casos la respuesta es: ¡por supuesto! La extracción de la grasa localizada de una liposucción puede ayudarnos a remodelar y otorgar cierta proyección de resultados naturales a los glúteos. Y la técnica indicada es el lipofilling.

Si, por ejemplo, el paciente presenta unos glúteos de aspecto plano o caído, la técnica del lipofilling (relleno con grasa autóloga extirpada de otras áreas redundantes) puede convertirse en una excelente opción. Podemos conseguir de esta forma realzar un área que estaba en desventaja y lograr un equilibrio corporal mucho más sugerente.

No renuncies a lucir unas piernas de infarto este verano. Consúltanos y valoraremos tu caso de forma específica y totalmente personalizada para obtener los mejores resultados. No esperes más para disfrutar de salud, belleza y bienestar.