Hay muchas mujeres que están aterradas con cruzar el umbral de los 60 años. Pero la vida debe ser celebrada y disfrutada en todas sus etapas. Y, si algo en nosotras nos parece antiestético y nos impide sentirnos bellas y felices, ¡entonces podemos ponerle remedio!

Afortunadamente hoy en día los tratamientos estéticos y las técnicas en cirugía plástica están tan avanzadas que, siempre en manos de profesionales, podemos hacer grandes mejoras en prácticamente todas las áreas de nuestro cuerpo y nuestro rostro con seguridad.

A partir de los 60, las mujeres atravesamos la post-menopausia. En ese momento, nuestro cuerpo tiende a acumular más grasa en la zona de los flancos y el abdomen, ensanchando nuestra figura; por lo que perdemos definición en la cintura debido a esa grasa corporal mal distribuida.

Asimismo, el envejecimiento de la piel es mucho más pronunciado, produciéndose descolgamientos en determinadas zonas muy visibles de nuestros rostros, escotes, labios, brazos e incluso en las orejas.

¿Quieres saber cuáles son los mejores tratamientos y retoques estéticos para mujeres a partir de los 60 años? ¡Sigue leyendo y descubrirás la cantidad de opciones que hay para mejorar tu aspecto!

retoques estéticos para mujeres a partir de los 60 años

Las claves del rejuvenecimiento facial a partir de los 60 años

Si recurrimos a la cirugía, encontramos el tratamiento estrella a partir de esta edad: el lifting tanto facial como cervical (cuello). Que siempre suele ir acompañado de una reposición de volúmenes en las zonas centrales de la cara gracias al lipofilling.

Pero, si preferimos no pasar por quirófano, podemos obtener buenos resultados relativamente duraderos gracias a la colocación de hilos tensores, que incluso pueden anclarse al cuero cabelludo para elevar un poco más las facciones flácidas.

La reposición de los volúmenes mediante rellenos y otra serie de infiltraciones a nivel profundo es muy frecuente, para corregir aquellas zonas donde ha empezado a vaciarse la grasa. Hablamos, por ejemplo, de los pómulos o la zona del arco mandibular, con la idea de tensar y levantar ese tejido que está descolgado. La combinación con hilos tensores espiculados, como podemos intuir, es muy interesante en este ámbito.

A nivel más superficial, el principal problema es la disminución de la síntesis de colágeno. Por ello, no hablamos tanto de deshidratación como de falta de sostén precisamente por esa ausencia de colágeno. Esto puede mejorarse gracias a las infiltraciones de hidroxiapatita de calcio, tanto en el cuello como en la rostro, aportando mayor calidad a la piel.

Corrección del lóbulo de la oreja, nariz y labios: detalles que importan mucho

La elongación en el lóbulo de las orejas es un problema también muy frecuente. Para corregirlo, debemos reducir su tamaño y pegarlo un poco más a la cara mediante una cirugía muy sencilla, con anestesia local, la cual se realiza en la propia consulta. Y los resultados son estupendos.

A veces, también nos encontramos con caída o descolgamiento de la punta de la nariz, por crecimiento y flacidez de los tejidos. Para ello se realizan cirugías cortas y muy sencillas de punta nasal, también con anestesia local y sedación, y de forma ambulatoria. Siempre que no hablemos de pacientes con caballete u otros problemas estructurales de la nariz, como es lógico.

También puede mejorarse el ángulo que está entre la nariz y el labio (ángulo columelar) gracias a los rellenos de ácido hialurónico, que nos permiten levantar un poquito la punta nasal.

Es muy común en estas edades la elongación del labio superior, que lo que provoca es que el labio blanco aumente de longitud y que el labio rojo (la mucosa) se meta un poquito hacia dentro. Suelen manifestarse a la vez unas arrugas del llamado “código de barras” (zona peribucal) bastante marcadas.

Aquí entran en juego, por lo tanto, dos técnicas:

  • La cirugía del lifting de labios, en la que recortamos tejido del labio blanco a la altura del borde de la nariz para tensarlo un poco, acortarlo y conseguir rejuvenecer la zona.
  • Y, en otras ocasiones, también debemos reposicionar el volumen tanto en el borde del labio mediante un perfilado, como a nivel de la mucosa para dar un poco más de volumen. Para ello empleamos bótox o ácido hialurónico.

Cuello y escote: envejecimiento muy visible

En esta zona es fundamental la mejora de la síntesis de colágeno, por un lado, gracias a las inyecciones de hidroxiapatita. Y por otro, colocando filamentos (hilos tensores) que lo que van a hacer es densificar el espacio: creamos una especie de malla de hilos en esas zonas para que se forme alrededor colágeno y se tense la superficie.

retoques estéticos más comunes en mujeres a partir de los 60 años

Cirugía mamaria en la década de los 60

En cuanto a los senos, las pacientes a partir de esta edad suelen desear retirarse implantes antiguos. Y a dicha retirada suele asociarse una mastopexia para recolocar los tejidos y la técnica del lipofilling mamario: para rellenar y mejorar la calidad de la piel.

¿Se puede recuperar la cintura?

La pérdida de la cintura es un rasgo característico de esta etapa. Las caderas parecen adoptar una forma más cuadrada y toda la grasa se coloca especialmente en la zona abdominal.

La grasa sobrante que necesitamos para aplicar el lipofilling mamario arriba mencionado la extraemos precisamente de aquí. Gracias a la liposucción extraemos los acúmulos de grasa localizada en la cintura y en los flancos, mejorando también la zona lateral de la cintura y el abdomen.

Corregir el descolgamiento de los brazos

El lifting de brazos (lifting braquial) consigue eliminar ese exceso de piel y tejido graso que se manifiesta a través de un fuerte descolgamiento de la cara interna; el cual suele generar grandes complejos en las pacientes. Los hilos tensores pueden ayudarnos también para mejorar la flacidez en esta zona.

¿Te imaginabas tantas opciones? ¿Tienes dudas sobre algún tratamiento en concreto? Consúltanos y te asesoraremos personalmente.

 

retoques estéticos más comunes en mujeres a partir de los 60 años