La mama es inervada por tres grupos de nervios que convergen hacia el complejo areola-pezón.

Provienen de la zona medial (ramos intercostales que salen cerca del esternón), de la zona lateral de la mama, entrando en la glándula por su parte posterior y acompañando a los conductos galactóforos, y siendo el cuarto nervio intercostal el más importante ya que inerva directamente el pezón; y por la zona superior desde el plexo cervical.

Por lo tanto, y aunque puede haber algunas alteraciones sensitivas tras una cirugía de aumento mamario, si se tiene en cuenta la anatomía y no se alteran los nervios principales la recuperación será total.

¿De qué depende la alteración de la sensibilidad temporal tras un aumento de mama?

En casi todos los casos de cirugía de aumento mamario mediante la colocación de un implante se produce una alteración de la sensibilidad de la mama, y esta se da principalmente en la zona que va desde la areola al surco de la mama, o polo inferior de la misma.

Esto se debe a que es la zona con menos número de ramos nerviosos y la que más se despega y estira al colocar los implantes, sobre todo en pacientes con esta zona poco desarrollada o un surco submamario alto y en las que producimos intencionadamente una distensión.

La piel del polo inferior se recuperará en los meses tras la cirugía, y de forma progresiva la sensibilidad.

¿Y qué pasa con el pezón?

La sensibilidad en los pezones también se irá recuperando, siempre que no lesionemos el 4º nervio intercostal lateral y presenta pequeños calambres o hipersensibilidad ocasional mientras lo hace.

¿Influye la vía de acceso para colocar el implante en la pérdida de sensibilidad?

En principio y aunque no es la única causa de pérdida sensitiva, cuanto más se aleje la incisión de la zona en la que convergen los nervios del complejo areola pezón, menos posible es lesionar alguno de ellos.

Por lo tanto, el abordaje submamario será más respetuoso en este sentido al igual que facilitará la conservación de la lactancia al no incidir sobre los conductos galactóforos.

¿Influye el tamaño del implante en la recuperación sensitiva?

Más que el tamaño del implante influye la presión que ejerza sobre la piel una vez colocado. En pieles más laxas hay menos peligro en poner volúmenes grandes que en pieles poco elásticas en las que los nervios también están acortados. A mayor tamaño del implante mayor estiramiento de la piel y con ella de todas sus estructuras. Esto afectará también a los nervios que pueden sufrir alteraciones temporales o incluso permanentes debido a esa distensión.

Lo mismo pasa si el implante es muy ancho y para colocarlo exige mucho despegamiento lateral, zona por la que entran a la glándula mamaria gran parte de los nervios sensitivos.

¿Cuánto tiempo puede tardar la recuperación completa de la sensibilidad?

La regeneración nerviosa es un proceso lento y progresivo, que suele completarse a lo largo del primer año postoperatorio pero en alginas ocasiones vemos prolongarse hasta 2 años.

¿Qué cirugía mamaria tiene más riesgo de pérdida sensitiva?

Las cirugías que pueden conllevar más alteraciones de la sensibilidad son aquellas en las que tenemos que realizar despegamientos y rotaciones para elevar el pezón o secciones glandulares para corregir malformaciones o reducir el volumen, esto es, reducciones mamarias, mastopexias o tratamiento de glándulas tuberosas.

Para más información sobre los cambios en la sensibilidad en los pezones y la piel, tras una mamoplastia de aumento, ponte en contacto con la Doctora Castro Veiga.