Tratamientos
Cirugía Facial DOCTORA CASTRO

Cirugía facial

Lifting facial y cervical

Lifting facial y cervical
Conforme el individuo envejece, la piel y los músculos de la región de la cara empiezan a perder tono y esto provoca una flaccidez de los tejidos, dando lugar a los típicos signos de envejecimiento facial. Las mejillas caen y se forman arrugas profundas entre estas y el labio superior e inferior, la zona de la mandíbula se descuelga por la laxitud, aparece papada y se forman pliegues en el cuello. Así mismo, aparece un exceso de piel en el párpado superior, y bolsas grasas en el inferior. Las cejas caen sobre los párpados, y aparecen arrugas profundas en la frente y en el entrecejo.

El proceso de envejecimiento de una persona se manifiesta principalmente en los cambios de la cara.

La Ritidectomía, Estiramiento o Lifting facial, es una intervención destinada a reponer en su posición, los tejidos de la cara y del cuello, es decir, corrige la caída por flacidez, de la piel de la cara y del cuello

El lifting facial y cervical no puede detener el proceso de envejecimiento, pero puede mejorar los signos más visibles del envejecimiento mediante el tensado de las estructuras más profundas, la readaptación de la piel de la cara y el cuello, y la extirpación de áreas seleccionadas de grasa.

El grado de mejoría y la duración de los efectos de esta intervención, dependen en gran medida de la calidad y consistencia de la piel, así como de los tejidos subyacentes y la estructura ósea de la cara. En cualquier caso, el paciente experimenta un razonable rejuvenecimiento, al desaparecer esa expresión de cansancio o tristeza que mencionábamos y “se siente” mejor, para su edad.

Un lifting facial y cervical puede realizarse aisladamente, o en conjunto con otros procedimientos, como un lifting de cejas (frontal), liposucción de la papada, cirugía de los párpados o cirugía nasal.

Se realizará una historia clínica completa revisando sus antecedentes médicos, para valorar posibles enfermedades o problemas previos (hipertensión arterial  descontrolada, diabetes mellitus, alteraciones de la coagulación, problemas de cicatrización, alergias, etc.). Es muy importante que nos comente si ha tenido intervenciones quirúrgicas en la cara o en el cuello.

Realizaremos una exploración clínica, para examinar la configuración de su cara, la posición de las mejillas y de las arrugas, y su modificación con los gestos, así como las características de su piel, grasa y músculos de la cara y del cuello.   Examinaremos otros signos de envejecimiento como la caída de las cejas o las arrugas de la frente.

Una vez recogidos todos los datos clínicos, discutiremos en detalle sus deseos y las posibilidades que la cirugía tiene para conseguirlos.

Así mismo se solicitará un estudio preoperatorio, incluyendo si es necesario análisis de sangre, radiografía del tórax y electrocardiograma. Estos análisis serán estudiados por el cirujano y el anestesiólogo para evaluar el riesgo anestésico.

El término lifting facial y cervical puede denotar una amplia variedad de procedimientos. En general, la operación implica despegar la piel de la cara y del cuello de sus tejidos subyacentes, colocando estos con una  tensión adecuada, en una dirección ascendente y posterior, con el fin de reposicionarlos, eliminar la flaccidez, reducir las arrugas prominentes y extirpar a continuación el exceso de piel sobrante.

Se utilizan múltiples técnicas quirúrgicas para resolver problemas específicos, como cuando se requiere corregir el contorno de la papada, por exceso de grasa bajo la barbilla, puede ser necesaria una lipectomía submentoniana, o tensar el músculo platisma, para corregir las bandas verticales del cuello.

El lifting facial y cervical puede realizarse bajo anestesia general o simplemente con anestesia local y sedación. En caso de realizarse con anestesia general, estará dormido a lo largo de toda la operación, mientras que con anestesia local más sedación, estará despierto pero tranquilo y sedado, y aunque usted note que le tocan, no sentirá dolor.

La intervención se realiza, primero en un lado de la cara y, después, en el otro. Las incisiones pueden variar de acuerdo con cada paciente. La incisión que con más frecuencia utilizamos comienza dentro del pelo, a nivel de la sien, continuando hacia abajo a lo largo de una línea natural dentro de la porción prominente de la oreja llamada trago, sigue por delante del lóbulo, y después por detrás de la oreja. Esta incisión puede ser modificada en función de varios factores como es la existencia de cicatrices previas, la presencia de pelo muy fino, la ausencia de patillas, etc. Será informado oportunamente, de la incisión que se practicará en su caso. Ocasionalmente puede requerirse una pequeña incisión bajo la barbilla para acceder a la grasa de la papada o para trabajar en los músculos del cuello.

La piel se separa de los tejidos subyacentes, tanto en la cara como en el cuello. La intervención de estiramiento facial y cervical que realizamos habitualmente, conlleva la disección y reposición de los planos más profundos: músculo del cuello (platisma) y aponeurosis de la cara (SMAS). La suspensión de los planos más profundos de la cara (SMAS-sistema músculo-aponeurótico superficial), hace que la tensión y el peso que debe de soportar la piel sea menor tras la intervención. Esto requiere un mayor tiempo de intervención, pero consigue unos resultados mejores y más duraderos, así como una expresión de la cara completamente natural. Los tejidos se tensan y reponen en una posición más alta y más posterior, para dar una mejor definición del cuello y de la mandíbula. El exceso de piel se extirpa.

El mini-lifting facial implica un lifting de solo pequeñas zonas de la piel por delante de las orejas. Sin embargo, raramente está tan localizado el problema en estas pequeñas áreas. Produce resultados mínimos en la mayoría de los casos, sin embargo y, ocasionalmente puede ser útil si se ha realizado previamente un lifting facial o si el paciente es aún joven y presenta solo un leve descolgamiento de las mejillas

La intervención requiere 4-6 h dependiendo de la extensión del procedimiento. El cierre de las incisiones se realiza mediante suturas muy finas que quedan en parte escondidas dentro del pelo y en parte a lo largo de las líneas naturales y pliegues de la piel.

Normalmente será dado de alta a las 24-48 horas de la intervención

Hay sin embargo, un límite definido para el grado de tensión que se puede aplicar a la piel. Una tensión excesiva, además de un aspecto poco natural (“cara de velocidad o cara de operada”), compromete el riego sanguíneo de los tejidos tratados y no produce el efecto duradero esperado. El fin de la Ritidectomía es conseguir una cara más fresca y brillante, menos cansada, y una mirada natural que no de la impresión de haber sido operada.

En función de la elasticidad de la piel, esta cederá más o menos en el postoperatorio inmediato una vez que se reinicien los movimientos y gestos, lo cual es lógicamente inevitable. Una piel elástica tiene un mayor efecto “acordeón”, estira y luego vuelve a embeberse. La falta de esta cualidad hace que en determinadas localizaciones como en el ángulo de la mandíbula y mentón, zonas que exigen con la movilización de la cara y cuello una mayor elongación, pueda ceder ligeramente y dar la impresión a algunos pacientes de no haberse estirado la piel todo lo posible.

El lifting facial no mejorará las arrugas verticales localizadas alrededor de los labios, los surcos nasogenianos (a excepción de la flacidez de los mismos), las bolsas o exceso de piel de los párpados, ni las cejas caídas con arrugas frontales. Estas condiciones requieren procedimientos separados que se pueden combinar con el lifting facial.

Algunas personas requieren una Blefaroplastia para quitar el exceso de piel y/o bolsas grasas en los párpados.

También se puede realizar una Rinoplastia conjuntamente, para mejorar la nariz cuya punta tiende a caer con los años.

En aquellos pacientes en que las cejas están caídas, o tienen arrugas marcadas en el entrecejo o en la frente, puede asociarse un Lifting frontal.

Igualmente, gracias a las técnicas de lipofilling se pueden hacer injertos de grasa autóloga para mejorar los volúmenes faciales y la atrofia cutánea.

El propósito de todas las intervenciones de cirugía plástica-estética, es mejorar su apariencia tanto como sea posible, actuando sobre aquellas áreas que deslucen la misma y dejando los aspectos positivos de su fisonomía sin alterar. Trabajamos sobre la base debuscar la mejoría, no la perfección. Los procedimientos quirúrgicos estéticos, no son mágicos; están encaminados a mejorar aspectos específicos de su apariencia, pero solo pueden hacer esto. El éxito de cualquier intervención estética, depende en gran medida de la comunicación previa médico-paciente. El cirujano debe entender los motivos y deseos del paciente. Este a su vez debe  tener claras las razones que le llevan a realizar la intervención, y los resultados que se pueden conseguir. La estabilidad emocional es uno de los factores más importantes antes de plantearse una intervención de cirugía estética, y la decisión de llevarla a cabo debe realizarse con serenidad, reflexión y madurez. La cirugía plástica no hace milagros. Es una combinación de arte y ciencia, y no es totalmente exacta, ya quealgunos de losfactores implicados (como por ejemplo, las características de la cicatrización) no están bajo el control del cirujano o del paciente. No es posible mediante intervenciones de cirugía estética hacer que una persona de 50 años aparente 30 o menos.   Aunque esto puede parecer obvio, una mala información (tan frecuentemente observada en los medios de comunicación) puede llegar a confundir sobre las posibilidades de la Cirugía Plástica.

El primer día sentirá molestias y sensación de tensión en la cara y en el cuello, que cederán con la medicación analgésica.

Una sensación de tirantez particularmente en el área retroauricular es posible, ya que en esta área es donde la tensión de la piel es distribuida para corregir la laxitud y mejorar las arrugas faciales. Será prescrita medicación para el dolor.

Ocasionalmente pueden presentarse vómitos o sensación nauseosa en las primeras horas después de la anestesia, que se controlan fácilmente con dieta o medicación adecuada.

Notará sensación de acorchamiento y pérdida de sensibilidad en la zona de la cara cercana a la oreja y en la propia oreja, que recuperará lentamente en el transcurso de algunas semanas, durante las cuales puede notar una sensación extraña al tacto, que puede resultar desagradable.

La mayoría de los pacientes podrían estar de vuelta a su trabajo entre los 10 y los 15 días tras la cirugía.

Todas las suturas utilizadas para cerrar las incisiones serán retiradas en las sucesivas visitas (las suturas de la cara serán retiradas aproximadamente a los 5-6 días, mientras que las suturas del cuero cabelludo pueden necesitar más días).

La inflamación y cambios de coloración (enrojecimiento y cardenales) en la piel son comunes y generalmente persisten durante una o dos semanas. Hay que tener en cuenta que el proceso de cicatrización es un proceso gradual y por tanto los resultados finales no serán plenamente apreciados al menos hasta pasadas 3 o 4 semanas.

Todas las cicatrices de las áreas visibles, estarán ligeramente enrojecidas durante un periodo de tiempo tras la cirugía, generalmente 6-12 semanas. A medida que las cicatrices completan su proceso de maduración, el enrojecimiento se irá atenuando y las cicatrices tomarán un color similar al de la piel circundante, hasta casi desaparecer. Los problemas de la cicatrización y de la viabilidad de los colgajos cutáneos son más probables en personas fumadoras. Por ello le recomendamos encarecidamente que deje de fumar desde dos semanas antes de la intervención hasta las dos semanas del postoperatorio.

Cualquier cambio en su apariencia afecta a la percepción de su propia imagen, y requiere un periodo de días a semanas para adaptarse a esa nueva imagen corporal. Es normal tener dudas e incluso estar bajo de ánimo y triste, durante este periodo de una a tres semanas tras la cirugía. Estos sentimientos son rápidamente reemplazados por sentimientos más positivos a medida que el proceso progresa y comprueba las mejorías en su apariencia corporal.

Debe permanecer en cama las primeras 12 a 24 horas después de la intervención, con el cabecero elevado unos 30° y con el cuello en posición neutra, sin flexión , sin extensión y sin lateralización, es decir con la cara mirando al frente y sin moverla con respecto al tronco. Para mirar hacia los lados debe mover todo el cuerpo. En los 2 a 3 días siguientes irá ganando movilidad.

Deberá permanecer ingresada en la clínica durante 24 o 48 horas.

Deberá tomar los medicamentos analgésicos y antibióticos según se le prescriban.

Debe realizar una vida tranquila y reposada durante los días siguientes a la intervención. Cuando llegue a casa, póngase cómodo y relajado. Cuando repose en cama, adopte una posición similar a la descrita. Esto le ayudará a disminuir la inflamación.

Mantenga la zona operada limpia y seca. Límpiese y péinese con cuidado, ya que la zona estará insensible durante algún tiempo, y puede lesionarse o quemarse con agua demasiado caliente, sin darse cuenta.

A partir del 5º o 6º día, debe retornar a su actividad normal tan rápido como sea posible. Las molestias postoperatorias son más intensas durante las primeras 24 horas y desaparecen rápidamente a partir de este momento. Reanudar las actividades normales, acelera el proceso de recuperación y reduce el dolor más rápidamente. La inmovilidad tiende a causar molestias continuadas e incrementa el espasmo muscular.

Entre los procedimientos estéticos para mejorar la apariencia facial, el lifting, bien realizado, ofrece las mejorías más significativas. La apariencia más fresca y joven de la cara y del cuello es muy gratificante para el paciente, con efectos muy positivos sobre de su imagen.

¿Qué diferencias se observan entre el varón y la mujer en la evaluación para cirugía estética de rejuvenecimiento facial?

 1-La posición de las cejas es distinta. En las mujeres generalmente están situadas por encima del arco orbitario superior y en el varón se hallan a nivel de este reborde o ligeramente por debajo.

2-Patrones distintos de crecimiento del pelo en el cuero cabelludo.

3-Piel con mayor espesor en el varón y mayor aporte sanguíneo en la zona de la barba.

4-Diferencias psicológicas.
¿Cuánto duran los resultados de la cirugía facial de rejuvenecimiento?

 La respuesta depende no solo del estado de salud del paciente, sino también del su tipo de piel y de la edad a la que se realice el procedimiento. Por lo regular las plastias de la frente y párpados no necesitan repetirse, pero se considera que las faciales duran de 8 a 10 años.

 ¿Qué tipo de anestesia es el más adecuado para  la cirugía facial de rejuvenecimiento?

 El tipo de anestesia depende del procedimiento, estado de salud general del paciente y de las preferencias del cirujano. La anestesia local puede ser suficiente en algunos casos. Sin embargo para la mayoría de ellos debe combinarse la anestesia local con la sedación intravenosa. La anestesia general se usa para procedimientos que requieren una relajación completa.

 

¿Cuál es la mejor edad para someterse a cirugía estética de rejuvenecimiento facial?

 No hay una mejor edad. El momento apropiado para la cirugía depende de : 1) los deseos del paciente, 2) su estado general de salud, 3) su estado de salud mental, 4) signos de envejecimiento que el cirujano considera que se pueden corregir quirúrgicamente, 5)la historia de exposición al sol y lesiones ambientales de la piel.

 

¿Qué signos de envejecimiento facial se pueden corregir mediante cirugía estética de rejuvenecimiento facial?

-Piel laxa y descolgada de las mejillas y el cuello.

-Profundidad de los pliegues  nasolabial y de las comisuras peribucales.

-Formación de papada, bandas platismales y laxitud cutánea sobre el borde de la mandíbula.

-Ptosis de las cejas.

-Arrugas frontales y del entrecejo.

-Aumento y laxitud de la piel de los párpados.

-Aumento de la protrusión de la grasa periorbitaria.

-Patas de gallo o arrugas en la región cantal.

-Hipotonicidad y laxitud de los párpados inferiores.

-Aumento del tamaño de los lóbulos de la orejas.

-Caída de la punta nasal o disminución del ángulo entre la nariz y el labio.

-Ensanchamiento de las ventanas de la nariz.

-Aumento de la altura vertical de la porción blanca del  labio superior.

-Aparición de los surcos de “marioneta”.

-Adelgazamiento de la parte roja de los labios.

-Arrugas verticales del labio superior.

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