¿Es posible conseguir unos pechos más firmes, tersos y equilibrados sin implantes? ¿Podemos concebir una mastopexia sin prótesis? Es decir, ¿una elevación de mamas exitosa sin necesidad de introducir prótesis? Lo cierto es que la introducción de una prótesis mamaria no siempre depende del deseo de conseguir un mayor volumen o proyección en la mama.

En nuestra clínica, siempre recomendamos que la paciente se deje asesorar e informar por la Doctora Castro antes de tomar una decisión definitiva sobre el volumen deseado de sus futuros senos. Puesto que son muchos los factores que entran en juego a la hora de valorar el tamaño y la forma definitiva (empezando por su propia fisionomía).

Y es que puede que el pecho que considerábamos “ideal” en un primer momento, acorde a determinados cánones y gustos estéticos, no es realmente el pecho que más nos conviene en nuestro caso concreto.

A continuación, os damos algunas de las claves fundamentales para entender por qué una mastopexia ha de incluir, o no, una prótesis mamaria.

Mastopexia, ¿con o sin implantes?

Esta es una de las dudas más frecuentes entre nuestras pacientes. ¿Cómo y cuándo decidimos, efectivamente, que es más conveniente usar o no una prótesis en una operación de elevación de senos? ¿Cuál es el criterio bajo el cual se toma la decisión?

Sin duda, uno de los principales criterios que los cirujanos plásticos debemos valorar es la propia decisión de la paciente. Si desea conseguir un volumen especialmente significativo, además de corregir la flaccidez, seguramente eso solamente pueda llevarse a cabo mediante la introducción de una prótesis mamaria. Hablaríamos, por lo tanto, de una mastopexia con implantes.

Sin embargo, si la paciente duda sobre si es o no es necesaria la introducción de un implante en su caso concreto (puesto que no sabe si realmente necesita prótesis para conseguir el resultado natural y equilibrado que está persiguiendo), entonces la valoración por parte del cirujano plástico es lo que marca la diferencia.

¿De qué depende que la mastopexia se lleve a cabo con o sin implantes?

Como comentábamos en el apartado anterior, sin duda un factor importante son los deseos de la propia paciente. Si se busca un pecho de determinado volumen, y éste solamente puede conseguirse mediante la introducción de una prótesis, queda claro que debemos optar por la opción del implante mamario.

Es fundamental que valoremos tanto la cantidad de tejido mamario como el exceso de piel que tiene la paciente. Realizar una mastopexia requiere eliminar la piel que sobra, y eso no implica necesariamente la reducción del tejido mamario. Pero hemos de tener en cuenta que la mama resultante, por pura lógica, va a ser más pequeña que la mama previa. Debido a la mencionada resección de piel que se llevará a cabo.

Si ese volumen resulta suficiente para conseguir un seno con una forma adecuada, con el cual la paciente se siente a gusto y estéticamente conforme, solamente hemos de utilizar su propio tejido para reconstruir esa mama recolocándola en su sitio y extirpando la piel sobrante.

Si esta mama resultante nos parece que va a ser muy pequeña (o dista mucho de los deseos iniciales de la paciente), necesitaremos introducir un implante mamario; el cual nos va a aportar la proyección que nos falta por la escasez de tejido glandular. Además, en tal caso, se conseguirá una mama más redondeada y duradera.

¿Qué ocurre cuando sobra demasiado tejido mamario?

Como ya hemos adelantado, podemos encontrarnos con casos en los que la mama ya tiene suficiente tejido mamario para que se logre una proyección adecuada sin necesidad de introducir un implante.

Sin embargo, también podemos enfrentarnos a situaciones en las que la paciente tiene una cantidad de tejido sobrante realmente excesivo. En tales circunstancias, lo que probablemente necesitemos practicar es una reducción mamaria, y no tanto una mastopexia propiamente dicha. Lo cual suele significar la introducción de una prótesis.

El implante es necesario en este tipo de reducciones mamarias con gran volumen de tejido sobrante porque el empleo de una prótesis no se limita exclusivamente a querer conseguir más tamaño. En este caso, el implante es necesario porque la glándula mamaria tiende a descolgarse, especialmente cuando debe soportar un gran volumen.

Para evitar esa ptosis mamaria (caída más que evidente de los senos), en ocasiones se toma la decisión de sustituir parte de ese tejido por la propia prótesis. Tendríamos como resultado un volumen muy similar al previo, pero habiendo cambiado parte de ese tejido mamario por un implante: obtenemos una mama más compacta, que va a conservar dichas características por más tiempo.

En esta última coyuntura lo que perseguimos no es una mama de mayor volumen, sino de mayor consistencia, firmeza y durabilidad. Puesto que simplemente lo que debe realizarse es el cambio de un tejido por el otro.

¿Existen alternativas a los implantes mamarios?

Ya hemos hablado en más de una ocasión del lipofilling mamario: la introducción de grasa sobrante de la propia paciente en el área de los senos para conseguir un aumento de pecho con resultados naturales y estéticamente atractivos.

Es posible realizar, en efecto, una mastopexia acompañada de aumento mamario con grasa autóloga. Pero siempre y cuando se cumplan dos de los principales requisitos del lipofilling:

  • Que pueda extraerse ese exceso de grasa de la paciente en cuestión (para ello, ésta debería contar con zonas de lipodistrofia: acúmulos de grasa localizables y extirpables).
  • Y, también, que no se persiga un gran volumen. Sino un aumento moderado.

Aunque hemos de tener en cuenta que cada vez es más habitual combinar ambas técnicas: implante y lipofilling para perfeccionar los resultados.

¿No sabes si en tu caso puedes necesitar una mastopexia con o sin prótesis? Despeja todas tus dudas contactando con la Doctora Castro. Y confía siempre tu belleza y tu salud a verdaderos profesionales.